Tokio según Vahid

Ayer quedé con Vahid, el tipo iraní que conocí el pasado viernes en Roppongi.

Nada más llegar, Yu y yo le estabamos esperando en una cafetería en Shibuya, en seguida nos percatamos que tenía una especial sensibilidad por los olores, y por supuesto por el tabaco ( más tarde evitaríamos a un personaje que según él olía muy mal, y esperaríamos a un segundo tren porque el anterior iba ligeramente lleno) con lo que cambiamos de cafetería en busca de otra libre de humos. Por cierto, en Japón, o al menos en Tokio está prohíbido fumar en la calle, aunque muchas veces se hace la vista gorda si se fuma en zonas donde no molesta a nadie.

Vahid resultó ser lo que parecía, un tipo alegre, encantador, con bastante genio y poca paciencia ( no dejó de contar anécdotas) pero con un concepto de la amistad y camadería muy profundo ( no obstante 23 años atrás, uno antes de llegar a Japón, era soldado profesional).

Nos habló sobre las diferencias del Japón actual ( en crisis ) con el Japón del boom de los 90 y rápidamente procedió a ponerme al día de cómo funcionan las cosas en esta ciudad/este país.

Los departamentos de inmigración son muy estrictos, y por mucho que la empresa reclame a un trabajador, éste, ha de resultar ser indispensable para el puesto, ya que el gobierno piensa que de otra forma, un japonés lo podría desempeñar. Por lo tanto para un español que quiera intentarlo está limitado a puestos profesionales muy técnicos y específicos o puestos en los que somos indiscutiblemente fundamentales, como personal para un restaurante español, profesor nativo de español, cantaor de flamenco y me vienen a la cabeza, torero, futbolista o parado ( que de esto sabemos mucho en nuestro país).

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Los japoneses también pueden bailar

Ayer fui un día especial. Cansado de tomar metros innecesarios salí de casa decidido a llegar lo más lejos posible sin perderme ( sólo tuve que preguntar una vez a un amable abuelete que trabajaba en correos y tuvo la paciencia de aguantar mi japonés por entregas) , la verdad es que no hice un mal trabajo del todo, ya que llegué desde Shimomeguro hasta Roppongi (unos 5 kilómetros) para darme un garbeo por el barrio, incluyendo el Roppongi hills, el famoso Don Quijote, o algunas interesantes vistas de la Torre de Tokio.

Roppongi es posiblemente el barrio de Tokio donde se encuentran más extranjeros por metro cuadrado, posiblemente porque hay muchas multinacionales norteamericanas y europeas, embajadas  y demás historias, y porque al final, la cabra siempre tira para el monte.

Don Quijote ( o Donki ), es una gran cadena de tiendas duty free donde puedes encontrar, en este caso en Roppongi, seis pisos incluyendo alimentación, electrónica de consumo, ropa y complementos, regalos o lo más curioso, ropa de marca de segunda mano ( vi, por ejemplo, una bolsa de Louis Vuitton por unos 1000 euros, un 30 por ciento menos de su precio). Curioso encontrarte cosas así después de estar flipando con artículos de coña unos pisos más abajo.

A la vuelta, como decía, pasé por Shibuya y conseguí alguna foto interesante como la de la chica y el policía. Os prometo que la cara de asco no va dedicada a mi persona, tengo más fotos que demuestran que la cara de asco viene de serie.

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Un día en Odaiba

Ayer me levanté con ganas de marcha, con la moral reforzada gracias a los mapas que conseguí en la oficina de turismo del edificio del gobierno metropolitano de Tokio y decidí ir a pasar el día a Odaiba, la isla artificial.

Tenía mucha curiosidad por acercarme a esa zona, ya que, junto a la bahía de Tokio en su conjunto forma parte de nuestro imaginario colectivo. Cuantas veces la bahía de Tokio ha sufrido ataques de monstruos…

Tras un origen militar, Odaiba ( o simplemente Daiba ) fue reconcebida como una especie de punto de ocio para los tokiotas. Nada más llegar, tras coger el monorrail en la estación de Shimbashi ( el viaje cuesta poco más de 600 yenes ida y vuelta, unos 5 euros y medio) enseguida nos damos cuenta que es un destino elegido por un buen número de escuelas que llevan a sus niños ( y no tan niños) a conocer los estudios de televisión Fuji, el Miraikan ( el museo nacional de Ciencia e Investigación) o el museo de Ciencias Marítimas. Es divertido ver como llevan a los más pequeños en marcha militar y sonreir cuando los mayores intentan hacerse los duros desabrochándose la camisa al más puro estilo manga.

La visita a Fuji TV es gratuita ( excepto si quieres subir al mirador de la bola o entrar en algún museo específico) pero únicamente disfrutarán la visita los que conozcan los productos de esta televisión y por supuesto los seguidores de Dragon Ball y One Piece, las estrellas de la Fuji TV. En la tienda se puede comprar un montón de merchandising de las dos series ( como bolas de dragón de plástico, camisetas réplicas de las que llevan los personajes de los animes o curiosidades de otros programas de televisión). Si tenéis suerte podréis ver la grabación de algún programa desde unas ventanas que hay en los pasillos.

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Volar a Tokio con Emirates desde Madrid

Por fin he llegado a Tokio, unas 16 horas después ( a las que hay que sumar las 4.30 de tren hasta Madrid). La verdad es que no he tenido mucho tiempo de ver la ciudad ( únicamente la zona de Meguro, donde estoy viviendo, y la zona de Shinjuku, donde trabaja Chihiro). De momento las impresiones bastante buenas, empezando por el vuelo a cargo de la compañía Emirates.

El precio razonablemente económico ( si lo reserváis con tiempo os sale por unos 700 euros ida y vuelta), la atención bastante buena y los vuelos sorprendentemente agradables. La oferta de Emirates arranca en Madrid y te lleva hasta Dubai ( con escala express de hora y media aproximadamente) para tomar un segundo vuelo destino a Narita. La verdad es que se agradece que no te hagan esperar 4-5 horas, más aún cuando estás viajando con cambios de husos horarios.

Salí de casa el martes con destino a Madrid, pasé la noche en un hostal del centro y la verdad es que no dormí demasiado. A la mañana siguiente me acerqué a Callao y me hice con un Japan Rail Pass, una especie de tarifa plana de trenes y ferris que puedes adquirir a distintos precios según la cantidad de días que una quiera viajar. Una vez en el avión, llevaba pastillas para dormir, me llevé la agradable sorpresa que cada asiento disponía de una pantalla de unas 10 pulgadas con diferentes canales donde poder ver películas como Predators, Robin Hood, Knight and Day, Toy Story 3 o última de la saga Crepúsculo, con lo que como os imaginais, al final no dormí y me pegué una panzada de películas ( casi 7 horas) y el viaje se me pasó volando (que gracioso soy a veces).

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La representación de los fantasmas japoneses en el arte. Una introducción.

Esta tarde he podido hablar con mi novia después de unos días. Estaba de viaje de trabajo en Nagasaki y no habíamos tenido ocasión.  Pongo esto encima de la mesa porque me ha hecho un comentario (muy divertido) que viene muy al tema. Parece ser que en Nagasaki se celebraba un congreso bastante importante, con lo que todos los hoteles estaban colapsados. El jefe de mi novia, que no es muy lumbreras, se ve que reaccionó tarde y no encontró otra habitación que la de un viejo hotel. Lo gracioso es que mi novia quería enviarme una fotografía ( tienen un sistema de mensajes telefónicos vía internet muy útil) de la habitación (para que me riera de lo cutre que era) pero le daba mucho miedo la idea de que en la fotografía de la cámara digital le apareciera un fantasma y le amargara el resto del viaje.

Dicho así parece muy marciano, pero en una cultura donde el sintoismo está tan arraigado (recordad que se basa en la creencia en los kamis o espíritus de la naturaleza) tiene sentido, al menos, que exista una preocupación o un escepticismo de cara a la posibilidad de encontrarse con algún fantasma o espíritu.

Por supuesto aquí no estoy hablando como historiador o como crítico de arte (aunque en audiovisuales hemos estudiado algo del tema) sino como mero aficionado y profesional del mundo de la imagen. Pese a mis limitaciones, no creo que me equivoque mucho, si digo que la japonesa es una de las culturas donde más presencia espiritual, si me apuras parapsicológica (esto no hará mucha gracia a mucha gente) en el mundo del arte, no sólo en la pintura y escultura sino también en el teatro ( populares representaciones del teatro tradicional Kabuki).

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¿Por qué me gustan los doramas si soy alérgico a las series españolas?

Dorama:  Conversión “natural” de la palabra Drama al japonés (tiene un silabario especial, el Katakana, para convertir palabras de otros idiomas).

Actualmente esta palabra se asocia a cualquier tipo de serie de televisión japonesa, sea o no de contenido drámatico, y parece mentira, pero a nivel formal, las series japonesas no están tan lejos de las españolas.

Se emiten en temporadas de 3 meses, un episodio semanal ( si hablamos de los doramas emitidos en “prime time”, horario nocturno). Suelen ser series cerradas entre 9 y 12 episodios, pero abiertas a un posible epílogo (episodio especial) si la serie triunfa o a posibles continuaciones ( no es lo más normal).

Muchas de ellas son adaptaciones de mangas o de películas japonesas de éxito, con lo que no es raro encontrarse con todo tipo de temáticas.

Las series españolas tienen un formato de duración muy particular (condicionado por el cambio de reglamentación en la publicidad) , los episodios se estiran hasta la hora y media, con tal de poder introducir más bloques publicitarios. Esto, en Japón, al igual que en EEUU no ocurre, los episodios duran siempre unos 45 minutos, excepto el primero ( que es doble), dejando 15 minutos libres para la explotación publicitaria (segmentos de una hora de duración).

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Haruki Murakami, Twin Peaks y diCorcia

En cierta medida descubrí a Haruki Murakami gracias a Chihiro.

Había oído hablar de él, pero todavía no me había animado a leer alguna de sus novelas. En una de nuestras primeras conversaciones le comenté que estaba interesado en él, que si era verdad que su narrativa recordaba a Paul Auster, si solía mezclar lo fantástico, lo onírico, lo imprecidible con la vida cotidiana.

“Eso es exactamente lo que Murakami hace”. Me dijo ella.

Empecé con Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (publicado en Japón en 1994) y rápidamente mi cabeza empezó a realizar conexiones con el mundo del cine. Pese a su estilo personal ( y a menudo inclasificable) era evidente la estrecha relación “visual” y temática con el cine de David Lynch. Pasillos eternos, habitaciones de hotel misteriosas, la fusión entre lo onírico y lo real,  personajes bizarros, el simbolismo.

Murakami comparte con Lynch esa habilidad para encandilar al lector/espectador con un discurso hipnótico, que aunque muchas veces carece de sentido o de explicación racional llega a lo más profundo de nuestro subconsciente.

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Una pequeña formalidad

Desde hace un par de meses mi vida prácticamente se reduce a trabajar y aprender ( o intentar aprender) japonés, pero aún así no me acabo de creer que voy a estar allí dentro de unos escasos dos meses. Me voy a vivir con mi novia, y como bien sabéis, como españoles que somos, sólo podemos permanecer en Japón un máximo de tres meses con el visado de turista.  Si llamáis a la embajada japonesa en Madrid, amablemente os explicarán (como hicieron conmigo) las tres opciones más recurrentes que contamos a la hora de intentar obtener un visado de mayor duración.

  1. Estudiar un posgrado
  2. Contactar con una empresa desde España que apueste por ti.
  3. Casarse

Es sorprendente como, incluso, los organismos oficiales insisten en la opción número tres, dando por supuesto que es la opción más factible y más recomendable.  Es verdad que mi novia es japonesa, a día de hoy esa opción me parece un poco marciana. En cuanto a las otras dos, en mi caso no me planteo seguir estudiando ( ya tengo mi licenciatura y mis estudios posteriores) y contactar con una empresa desde España se me antoja complicado, ya que, aunque las tasas de paro se presentan ridículas en relación a las nuestras, muchas son las empresas que no te ofrecen trabajo si no tienes algún visado de “no turista”. La pescadilla que se muerde la cola…

Al final, mi novia y yo decidimos que podía probar suerte con los tres meses que me permite el visado de turista, y aunque es verdad que legalmente no puedo trabajar con ese status,  al menos una breve, pero nada despreciable, estancia  allí me permitirá conocer la ciudad,  acostumbrar un poco el oído al japonés hablado y por qué no, contar con la posibilidad de que pueda contactar con alguna empresa en persona que esté dispuesta a apostar por mí.

Prepararé mi bobina (demo reel), mis portfolios y mis ganas, y cruzaré los dedos…

Ah, y también me llevaré el título del CAP, por sí hay alguna oportunidad como profesor de español.

Una pequeña formalidad (english version)

A small formality

For a couple of months my life has been practically reduced to work and learn (or trying to learn) Japanese, but still I just do not believe that I’ll be there in a few months. I’m going to live with my girlfriend, and as you know, as spaniards we are, we can only stay in Japan up to three months with a tourist visa. If you call the Japanese embassy in Madrid, they will kindly explain to you (as they did for me) the most frequent three options we have when trying to get a longer visa.
1. To study a postgraduate course
2. To contact a japanese company from Spain that bet for you.
3. To get married

It’s amazing how even governmental agencies insist on the option number three, assuming that is the most feasible and advisable choice. Talking about the other two, in my case I don’t have in mind to continue studying (I have my degree and my subsequent studies) and contacting a company from Spain seems very difficult to me , because, although unemployment rates in Japan are ridiculous in relation to ours, there are many companies that do not offer work visa if you have a «non tourist» visa. The snake biting its tail …

In the end, my girlfriend and I decided that I could try with these three months , and although it’s true that legally I can not work with that status, at least a brief but not insignificant stay , will allow me to discover the city,  to get used to spoken Japanese and why not, to have the possibility of contacting any japanese company  willing to bet on me.

I will prepare my demo reel, my portfolio and my desire. Fingers crossed …

Oh, and I will take that title I have, maybe I will be more lucky working as a Spanish teacher…