Una maleta y cinco destinos en Japón

En un mes y medio aproximadamente, estaré de vuelta en Japón. Después de dos años de espera, al final he conseguido lo que me proponía, volver al país nipón de forma indefinida. La duración de la estancia dependerá de si conseguimos los dos un buen trabajo y nos permite vivir con tranquilidad, por una parte, y de la felicidad de mi mujer por otra. Asami es una exploradora nata, y vivir demasiado tiempo en Japón no le atrae demasiado. Ya veremos.

Una cosa está clara. Queremos aprovechar nuestro tiempo en Japón al máximo, viajar todo lo que nuestra economía nos lo permita y descubrir algunos lugares que son imprescindibles, unos must-see en nuestras listas personales. Escribo este post para vosotros, por si estáis preparando vuestro viaje y no los conocéis, y para nosotros, para ayudarnos a ir visualizando nuestro objetivo. Ahí va la lista:

1. Tottori

Tottori está situada en la región de Chūgoku,en Honshū,  y su principal atractivo es el que podéis ver en la foto de aquí arríba. No, no me refiero al camello, sino a las pintorescas dunas de arena de casi 20 kilómetros cuadrados que se depositan allí.  Llegan a medir hasta 60 metros de altura y son móviles, es decir, cambian de tamaño y situación según el viento y las corrientes marinas. En los últimos años se han convertido en uno de los destinos más solicitados en el país nipón. No me extraña. Es casi un pequeño “Sahara” rodeado de mar.  Me recuerda un poco a la grandiosa Duna de Pilat que tuve ocasión de visitar una vez.

Da la casualidad de que los abuelo de Asami son de Tottori y, aunque ahora viven cerca de Kobe, seguro que sabrán aconsejarnos y darnos unas cuantas ideas.

También en Tottori ( en Sakai-Minato)  se encuentra el museo del célebre mangaka Shikeru Mizuki, autor de uno de nuestros personajes preferidos, Kitarou, del manga (y anime) GeGeGe no Kitarou. Todo un clásico.

Dicen que la calle dedicada a Mizuki no tiene desperdicio, está decorada con hasta 120 figuras de bronce que rinden homenaje a sus diferentes personajes. Por otra parte, el museo es un bonito regalo al autor y a sus yōkai ( monstruitos) que se encargó de rescatar para el imaginario colectivo de todo un país. Marc Bernabé habla de la avenida en su blog.

2. Shirakawa-go

Seguramente esta será mi primera excursión. Nada más decidimos la fecha de vuelta, mi nueva familia preguntó a mi mujer que me hacía ilusión visitar. Ingenuo yo dije rápidamente, no sé, ¿Nara? Se rieron un poco de mí y me dijeron, no hombre, ¡qué eso está muy cerca! Vale, se referían a un viaje un poco más serio. Ahora sí, me puse a pensar un poco más y me acordé de uno de los lugares que me había dejado en el tintero cuando viajaba con mi Japan Rail Pass, Shirakawa-Go, una de las estampas más increíbles de todo el país.

Tanto Shirakawa-Go como Gokayama son Patrimonio de la Humanidad desde 1995, con sus casas tradicionales construidas con el estilo gassho-zukuri, en forma de mano en oración ( gassho), tejados cubierto de paja preparados para resistir las fuertes nevadas. Parece ser que casi cualquier momento es apropiado para visitar estos pueblos, en primavera con los cerezos en flor, en otoño con los árboles transformados en bellos colores, o en invierno con la nieve, que presenta ese contraste tan interesante. Espero poder acercarme por allá cuando ya hayan caído las primeras nevadas, no depende de mí, pero teniendo en cuenta que llegamos en noviembre, puede que sea posible.

3. El monte Fuji

Cuando estuve viajando con mi Japan Rail Pass, pasé dos veces por Shizuoka, la localidad donde se encuentra el monte más conocido de Japón ( y si me apuras del mundo), pero no tuve ocasión de parar.

Si nuestro trabajo nos lo permite, si tenemos algo de tiempo libre y lo podemos cuadrar nos gustaría escalarlo cuando llegue el buen tiempo. Escuché un dicho japonés que dice que quien sube una vez el monte Fuji es sabio y quien lo hace dos es tonto. Parece ser que más allá de tener la satisfacción de llegar tan alto, subirlo tiene pocos atractivos, más aún si tenemos en cuenta la cantidad de gente que nos podemos encontrar allí. Aún así, nos hace ilusión poder decir que lo hemos hecho.

Por supuesto, me hace también mucha ilusión tomar una buena fotografía del monte Fuji, una realmente especial.

4. Nara y Kioto 

Otro de los descartes de mi primer viaje japonés fue Nara, capital del Japón medieval y Patrimonio de la Humanidad desde el 98, gracias en buena medida al gran número de templos que descansan allí.

Al igual que en Miyajima, hay zonas donde los ciervos campan a sus anchas.

La suerte de vivir en Kansai, en Kobe u Osaka, donde imagino que residiremos, es que tenemos a tiro de piedra ciudades tan interesantes como Kioto. Más de un fin de semana me ( o nos) escaparemos allí para terminar de descubrir todo lo que se quedó en el tintero, que fue bastante, la verdad.  También me quedé con ganas de “cazar” alguna foto nocturna con una geisha de protagonista. Quedan muy poquitas y es difícil encontrarse con una de verdad, pero lo intentaré ( si hace falta hacer guardia una noche, se hará).

Otro punto que me gustaría visitar en las proximidades de Kioto es este bosque de bamboo, en Arashiyama.

5. La isla de Yakushima

Me dejo para el final lo que más ilusión nos hace pero más complicado está. Declarada también Patrimonio de la Humanidad en el 93, está cubierta por un denso bosque, muy misterioso que gracias a la lluvia constante y humedad permite la aparición de hongos, musgo y una especie de árbol denominada sugi. Es fácil encontrarse con formas caprichosas, árboles altos y retorcidos, todo un bosque de fantasía para dejar volar nuestra imaginación. La nuestra y la de Hayao Miyazaki, que sin duda viajó allí para documentarse y preparar el diseño de una de sus mejores películas, La Princesa Mononoke.

Por lo que hemos podido investigar, sale más barato contratar un pack de agencia de viajes, que nos incluye el avión y una noche de hotel. Sale por unos 400 euros. Ya veremos, y lo contaremos…

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Un Comentario

  1. Alex

    Por qué nos torturas de esa manera!!! jajajaja es broma, te tengo envidia de la buena… mi sueño de infancia es viajar a Japón, de hecho he estudiado japonés y mi nivel es algo aceptable pero lastimosamente tengo responsabilidades familiares (mujer y una hija pequeña) y los salarios en mi país (El Salvador) son muy bajos… espero tener la oportunidad de ir al País del Sol Naciente antes de morir. Saludos y 頑張ってください

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