Primeras impresiones de la burocracia japonesa

Llegué a Japón el pasado martes por la noche (hora local) y ya he tenido que enfrentarme con la burocracia hasta en tres ocasiones y he de decir que por ahora el balance es más que positivo. Especialmente si tenemos en cuenta la odisea que supuso casarse en España y obtener todos los papeles necesarios para la tarjeta de residencia de Asami y demás historias.

Nada más llegar a Japón, si cuentas con un visado especial de residencia has de pasar por una cola especial para extranjeros donde, tras registrar tus huellas y mirar al pajarito ( a la cámara, se entiende) te dan una flamante tarjeta de residencia, en este caso para un año extendible. También te entregan un papel explicándote que tienes que ir a la oficina del ayuntamiento más cercana a tu domicilio y registrar tu dirección en un plazo máximo de 90 días o perderás tu condición de residente en Japón. Es obligatorio llevar siempre encima la tarjeta de residente, con la dirección postal escrita en la parte de atrás de la misma o te puedes meter en algún problema. El trámite fue bastante rápido, más o menos 15 minutos de cola y menos de 5 minutos para registrar huellas y fotografía. Mientras lo llevaba a cabo, Asami recogía las maletas, así que no supuso un tiempo extra de espera. Salí de allí con la tarjeta en la mano cuando tenía entendido que te la enviaban a casa. Un problema menos, pensé.

Mi preciada tarjeta de residencia

Los siguientes dos pasos eran abrir una cuenta en un banco japonés y registrar mi dirección en el registro del ayuntamiento, como mandaban los cánones.

Aún no tengo trabajo pero necesito una cuenta japonesa donde transferir algunos de mis ahorros españoles, ya que, aunque puedo pagar en algunos sitios con mi tarjeta española necesito mucho cash para pequeños gastos como comprar el pan, comprar en konbinis, los billetes de tren, y cosas así. En mi estancia anterior en Tokio tenía que ir cada dos por tres buscando el Citibank de turno con su consiguiente pérdida de tiempo y comisiones varias.

Ya hicimos el experimento en España, misma operación pero desde la cuenta española de Asami, por lo que ya sabía de que iba la cosa. El banco español solicita el código internacional de transferencia, el número de cuenta extranjera y una dirección postal. Después te cobran la comisión correspondiente y transfieren tu dinero teniendo en cuenta la valoración de la moneda. Como el Yen y el Euro están bastante igualados no nos ha salido mal la jugada. El total de comisiones desde España me suben 25 euros, falta ver si el banco japonés también se cobra por recibir.

Empezamos la mañana yendo a la oficina municipal, nada más entrar miramos en que piso se encuentra el departamento que buscamos, y subimos las escaleras. Al entrar en la sala, hay varias mesas con todos los documentos que la gente puede necesitar. Registros varios, solicitudes, actualizaciones. Elegimos la que nos corresponde, Asami se asoma a la ventanilla y confirma que es el documento adecuado y sin coger turno ni nada lo entregamos. Nos retienen unos minutos con unas pocas preguntas y nos dan un numerito para que esperemos. A los dos minutos y medio nos llaman, un par de preguntas más y solucionado. Me llamo mucho la atención ver el número de funcionarios trabajando allí. Una sala enorme, tras las ventanillas con mucha gente activa, sí, activa trabajando y sonriendo al mismo tiempo. Por si alguien pensaba que esto era imposible.

Uno de los mostradores

El documento a rellenar. Al lado había una plantilla en inglés, ¡sino imposible!

Muy cerca de ahí, mi nuevo banco, Tokyo Mitsubishi UFJ.

Entramos y casi misma operación, mesa con documentos varios. Elegimos el de abrir la nueva cuenta y un señor muy mayor, rondaría casi los 70 años que, ojo, trabajaba de vigilante de seguridad, nos explica como rellenar los papeles. Nos da un numerito y en veinte segundos nos llaman a ventanilla. Una chica risueña nos atiende, nos explica un par de cosas y nos pide que esperemos sentados un momento. En ese plazo de tiempo otra trabajadora del banco se acerca a nosotros para ofrecernos la posibilidad de contratar una tarjeta de crédito para gastarla únicamente en Japón, pero le decimos que también tenemos casa en España y nos la quitamos de encima. Nos vuelven a llamar y entre muchas cosas nos da a elegir el diseño de las tarjetas, sólo dos, la roja de toda la vida o una con dibujos Disney.

Imagino que sabréis con cuál me quedé.

La verdad es que Mickey no es de mis personajes favoritos, pero una tarjeta roja tampoco me convence demasiado…

Elegimos los números PIN y rellenamos unos documentos. Cuando terminamos nos dice que esperemos otro momento y que vendrá una compañera a explicarnos el tema de los seguros y las pensiones. Efectivamente, otra chica risueña y que hablaba increíblemente rápido se acerca a nosotros y nos suelta una parrafada enorme sobre los diferentes seguros y pensiones que podemos contratar. Como todavía no tenemos trabajo le decimos que nos lo tenemos que pensar. Nos deja toda la información y se marcha.

Más papeles a rellenar en el banco

Una de las oficinas del Tokyo Mitsubishi UFJ

El resto ya fue una mera formalidad, recogemos nuestros papeles, con toda la información y nos marchamos de ahí.

Aquí me sorprendió lo estructurado que tenían el trabajo en el banco, una chica para los temas relativos a las cuentas, la otra para los seguros y las pensiones, etc. Viendo toda esta organización da que pensar que a lo mejor en España sabemos hacer muchas cosas pero mal, en lugar de pocas pero bien. Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes, claro.

También imagino que a veces el caracter “cuadriculado” de los japoneses puede llegar a desesperar, especialmente para un español mediterráneo cabezón como yo, pero no me cabe ninguna duda que los japoneses son mucho más eficientes que nosotros, y esa es una de las claves de porque ellos siguen siendo una gran potencia, pese a que se empeñen a decir que llevan años y años en crisis.

Como está tan de moda en España el tema de los recortes, podemos abrir el debate de si en tiempo de crisis es bueno recortar en trabajadores o por el contrario es mejor contratar más y activar la economía. Si algo te das cuenta cuando visitas Japón es que el mercado no deja de moverse, pese a ser de caracter ahorrador, el japonés no deja de consumir. Seguro que esto está relacionado a que casi todo funciona de lunes a domingo y que hay muchos trabajadores y muy poco paro.

Esto es todo, nos leemos la semana que viene si los Kami quieren… Mata ne!

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  1. Viajeros Vagabundos (@ViajerosV)

    wow, increible, para mi todas esas formas y módulos no significan mas que símbolos jejeje .Que emoción ver como te vas re-adaptando a tu regreso, aqui estaremos pendientes hasta el día en que hagas tus posts completamente en japonés

    Los dibujitos arriba de tu foto en la tarjeta de residencia tú se la pusiste verdad? o son parte de la credencial?

    saludos amigo!

      • Creativo en Japón

        Cuando tenga un poquito más de experiencia (y experiencias) escribiré sobre las contradicciones en Japón y sobre los numerosos problemas en que se puede ver envuelto un “gaijin”. Aquí todo ha sido más fácil (aún con un montón de papeleo) porque iba con mi mujer y me ha representado en diferentes documentos…

        ¡gracias por leer y comentar!

  2. Sergio

    Imaginate esta situación: Encuentras trabajo en una empresa importante con un jefe muy serio, a la salida del trabajo vais a comer algo e invitas tu… VAS A SACAR ESA TARJETA DE DISNEY??? XDDD…. Yo quiero una foto de la cara del jefe en ese momento!! xD

    Y anda que ya les vale, podrian usar dibujos manga y no walt disney….

    Y sobre como estructuran el trabajo, tengo la misma idea que tu, me parece mejor…. en España vas a mil sitios y saben de todo un poco o casi nada de todo, y si tienes una pregunta un poco complicada, te dan una contestación diferente por cada trabajador que te encuentras, tardas años en encontrar la respuesta correcta, es desesperante…

    • Creativo en Japón

      Jeje, pues mira Sergio, te vas a sorprender:

      Primero porque en Japón el jefe SIEMPRE paga, es algo totalmente fuera de lugar que un trabajador “inferior” pague nada a un superior. Es una muestra de respeto y al mismo tiempo una realidad, el de arriba cobra más. Por otra parte, la animación o el manga forma parte de la sociedad japonesa como un elemento más. Puedes ver a hombres entrajados con peluchitos colgando del maletín o del teléfono móvil. No creo que se sorprendieran demasiado con la tarjeta… Eso sí, toda la razón, hubiera molado mucho más un Astroboy…

      Sobre el trabajo, totalmente de acuerdo, En España y en otros muchos países como el nuestro es desesperante como se pasan la patata caliente…

      ¡gracias por leer y comentar!

  3. Vicente

    Muy buenas David!!
    Muchas gracias por el repaso a la burocracia.
    Dentro de un mes voy para allá y voy a tener que lidiar con los mismos trámites.
    Intentaré llevarme a alguien que me quiera hacer de intérprete por si las moscas 😉
    Saludos

    • Creativo en Japón

      ¡Hola Vicente!

      Me alegro de que te pueda servir de algo 🙂

      sí, la verdad es que si vas a ir solo vas a necesitar ayuda. A los extranjeros nos ponen MUCHAS complicaciones. Situaciones surrealistas y estúpidas en muchas ocasiones, pero en fin, es lo que hay.

      No sé si te podré ayudar mucho porque yo llevo aquí casi ná, pero si necesitas alguna cosa me escribes!

      saludos

  4. Pingback: ¿Por qué me gusta vivir en Japón? | Creativo en Japón

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