La invasión de los ladrones… de bragas

Hay que saber interpretar todo lo que leemos sobre Japón.

Sin ir más lejos hoy estaba leyendo diversos blogs y páginas webs internacionales, en busca de información y he leído algo así como que las mujeres se dejan tocar en los trenes y no hacen nada por evitarlo. Esto es tan absurdo como incorrecto. Si una pobre mujer no hace nada por evitarlo es o porque está en estado casi de shock o porque literalmente no puede mover un dedo. La verdad suele ser complicada pero a veces se puede explicar al más puro estilo navaja de Okham

“En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla, suele ser la correcta”

Cuando leía historias sobre ladrones de bragas (Shitagi Dorobou 下着泥棒 : ladrón de ropa interior) pensaba que era algo así como una licencia del manga y del anime, pero nada más lejos de la realidad.

Asami me dice desde el sofá, que este fenómeno no aparece demasiado en las noticias porque es algo que pasa todos los días…

Incluso ella tuvo una experiencia desagradable cuando era estudiante de instituto. Vivía en un segundo piso y acababa de volver del trabajo. Se metió en la ducha y salió envuelta en su toalla de baño. Eran sobre las 12 de la noche y la casa estaba en silencio. Todavía sin vestir le pareció escuchar un ruido en el balcón de la casa, corrió la cortina y a pesar de la poca luz pudo ver a un hombre colgando de la reja del balcón, intentando agarrar la ropa interior del tendedero. Sobresaltada, y paralizada por unos instantes, reaccionó golpeando bruscamente el cristal. El individuo desapareció y contándole el episodio a su madre, llegaron a la conclusión de que las bragas que no encontraban posiblemente habían sido secuestradas en noches anteriores.

Imagino, como ya comentaba en el post sobre el mercado sexual, que el fetichismo de muchos japoneses tendrá que ver con su caracter reservado y de tendencias represivas, pero la verdad es que desconozco cual es el origen de estas actividades en Japón. Es verdad que este “fenómeno” está extendido por todo el mundo y no sólo ocurre en este país, pero, desde luego, no con tanta frecuencia.

El “modus operandi” puede variar según la personalidad del ladrón. Los hay más o menos tediosos, más o menos arriesgados, y más o menos originales.

Algunos casos reales

El señor Nakamura, de 58 años de edad, fue arrestado dos veces, y llegó a coleccionar 320 prendas, incluyendo zapatos de tacón.

Utilizaba su bicicleta para merodear por el barrio en busca de sus nuevos tesoros. Un día, le pillaron robando un par de sujetadores y unas bragas, y descubrieron que debajo de su ropa llevaba ropa interior femenina. También encontraron maquillaje, con lo que es probable que la puesta en escena fuera digna de un musical tipo Rocky Horror Picture Show

Quitaba las gomas de las bragas para poderlas utilizar. No le gustaba el algodón con lo que únicamente robaba prendas de otros materiales. Todo un sibarita del encaje.

En su defensa declaró que:  “Cada vez que me pongo ropa interior de mujer me siento muy relajado”. Habrá que probarlo.

El señor Udaguchi, de 51 años vivía en Fukuoka. Mucho menos arriesgado que el anterior, se metía en las lavanderías autoservicio (a monedas) y en tan sólo 15 segundos decidía que le gustaba más y se hacía con ello. No se dio cuenta de que en uno de los locales había una cámara de seguridad, por lo visto lo reconocieron y la policía apareció en su casa. Encontraron 450 bragas.

El leitmotif: “me gustaba olerlas”.

Claro, con el olor del suavizante, quién puede resistirse…

Otro veterano, Hideki Aoki, también de 50 años de edad, fue arrestado en Nagoya por la declaración de varios testigos. La policía encontró 1700 prendas (la cosa se pone calentita) de ropa interior femenina guardadas en el garaje. Aoki reconoció los cargos y aseguró que era el responsable de hasta 250 incidentes ( me sale casi siete prendas por golpe) desde 1990.

Su leitmotif: “He sido incapaz de hablar con las mujeres desde que era estudiante, así que empecé a interesarme en la ropa interior”.

Claro, no llegó a tiempo de leer mi post sobre ligar en Japón

Uno de los casos más sonados fue el de Yukio Kusumoto, en Sakurai City (Nara). Encontraron la friolera de 3000 pares de bragas en su casa. El bueno de Kusumoto, 55 años, trabajaba a tiempo parcial en una tienda y cometió el gran error de encapricharse de las bragas de una compañera de trabajo de 32 años de edad e intentar robarlas. Lógicamente la compañera denunció y la policía apareció en su casa. Guardaba su botín dentro de bolsas de plástico que a su vez se encontraban dentro de una gran caja de cartón. La policía, le invitó a sacarlas una a una y colocarlas ordenadas para la foto. Su modus operandi era merodear por la zona y llamar a los telefonillos para descartar a la gente que estaba en casa en ese momento.

Su leitmotif: “Siempre me ha interesado la ropa interior femenina”.

Pero el caso más absurdo y divertido es el de un individuo, no he encontrado su nombre, que se hizo pasar por un inspector de sanidad en Osaka. Llamaba por teléfono a las mujeres y les informaba de que se había extendido un brote de una bacteria que habitaba en el intestino humano y que necesitaba comprobar la ropa interior para estudiar la posible epidemia. Lo debía de explicar de forma muy convincente porque más de una picó.

¿Te imaginas que un extraño está en tu balcón echando el guante a tus bragas? ¿Qué haces?

a. Le dices: ¡Insensato! ¡Son las bragas de la abuela!

b. Te alegras porque ya tocaba cambiarlas

c. Le invitas a pasar y tomando un té verde, rememoráis viejas anécdotas

Espero que te haya gustado. ¡No dudes en comentar!  Mata ne!

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  1. Ang

    hola!!!
    sigo tu blog desde un tiempo, y me parece increiblemente interesante!!!
    desde hace algunos años (tres y contando) que cada vez me obsesiona/interesa mas japon
    tanto sus cosas buenas como las malas

    esta gente… yo simplemente prefiero ni pensarlo, porque me cabreo como la mejor
    es que… manga de pervertidos, degenerados, cabrones… y mil cosas mas que podria decir, cual de todas mas insultante ^^”’
    lo siento, a veces mi lexico se pone un tanto agresivo

    pero es genial que nos cuentes incluso de estas cosas
    (quien hubiera pensado que estaba tan extendido eso?? digo, que incluso se omita en las noticias por ser el pan de cada dia es un poco…)

    muchas gracias por el trabajo que te tomas de mantener actualizado el blog!!!
    cuidate mucho!!
    byebye~~

    pd: al final entre tanto insulto creo que no dije nada. me parece que a esa gente habria que psicoanalizarlos, joer. ¿no se ha hecho? otra cosa, por que todos los que son atrapados son cincuentones?? O.o

    • Creativo en Japón

      Me parece increíble que te parezca increíble 😀 todo un cumplido y una satisfacción.

      Jajaja, sí la verdad es que estos cabroncetes son todo unos pervertidos…

      Me gusta contar lo que veo o me llama la atención, sea bueno o malo. Soy un enamorado de Japón pero no soy gilipollas, e igual que hablo de la buena educación, la formalidad, el trato o la profesionalidad, me gusta hablar de estas peculiaridades que tiene la “sub-cultura” sexual del país, por ejemplo.

      No hay de qué, intentaré seguir publicando y dedicándole tiempo el máximo que mi trabajo me lo permita.

      Cuídate también 🙂

      A mi mujer y a mí también nos ha llamado la atención, la mayoría de los shitagi dorobou son cincuentones… En occidente a los cuarenta nos compramos ( o intentamos comprar un deportivo) se ve que en Japón a los cincuenta les da por coleccionar braguitas 😄

      Saludos!

  2. Akihabara Princess

    jajaja 3000 pares de bragas?? xD me da la risa, pero en realidad es un problema muy presente en Japón …Y no me quiero imaginar si un dia me encontrase a alguien en mi balcón intentandose llevar mi ropa interior… creo que empezaría a chillar como una loca xD

  3. Fran

    JAJAJAJAJA!!!! yo también creía que era algo de los mangas y el anime…pero me has dejado a cuadros, al ver que es una realidad. Madre mía!!! como se las arreglan algunos para conseguir su objeto fetiche. Me he reido mucho con las anécdotas.

    • Creativo en Japón

      🙂 Me alegro de que te hayas reído Fran, intento escribir para pasármelo bien y si consigo que alguien sonría para mí es todo un logro. Vaya que sí, son auténticos profesionales del robo y del “balconing” 😄

  4. nayra

    me he reido un rato leyendo tan terribles sucesos fetichistas y t.voy a.postear en mi fcb. Genial la.eleccion dla.ilustracion… t seguire leyendo 😉

  5. Aozumi

    Mi reacción sería la a) creo:
    Si estoy asustada me vuelvo más agresiva y ya dejo de pensar que es peligroso; y si solo hay la posibilidad de tirarlo del balcón encontrarán en la mañana siguiente una crepe en el suelo sin dudas lolol

    Lo que no entiendo; ¿por qué dejan las bragas a la vista de todos? eso es lo que no consigo entender, y más si ya saben que esas cosas pasan orz (¿¿no existen las secadoras??)

    Hasta lo de las manos largas en los trenes; agárrale a mano y tuércela por dios, no dejes que un viejo verde se divierte, y si no tienes tanta fuerza da un patada o hazle algún arañazo D: <—– /no, no soy de natura violenta, solo si es necesario xD/

    • Creativo en Japón

      jejeje, existen las secadoras, pero si vives en un piso de 15 o 20 metros cuadrados, posiblemente no tendrás espacio para permitirte una…

      Las bragas no están a la vista, son los ladrones los que trepan hasta el balcón y las roban.

      Lo del tren, te digo yo que no es tan sencillo. Imagínate que tienes las manos inmovilizadas, tu cabeza está pegada a la espalda o al pecho de alguien más alto que tú y no tienes espacio ni para mover el cuello. Es un tema complicado.

      saludos!

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